ARGENTINA BILINGÜE
PROYECTO DE TALK TIME PARA LAS FUTURAS GENERACIONES

¿Transformar a la Argentina en un país bilingüe?
Para no quedar fuera de juego, urge prepararse ya.
El inglés hoy es más que un idioma, es un código de uso universal.

Países visionarios como Japón, Corea del Sur, Malasia, Polonia, Hungría, República Checa, Rumania y más cerca nuestro Chile, Costa Rica, República Dominicana y México comenzaron a desarrollar estrategias nacionales para asegurar altos estándares de estudio de esta lengua. Argentina debe seguir la ruta de estos países.

Ante la ausencia de una política de estado en ese sentido, es TALK TIME que está dando los primeros pasos esperando que luego se convierta en una estrategia clave en las políticas de desarrollo social y económico impulsadas por nuestras autoridades.

¿A qué podría aspirar TALK TIME si no internalizamos ya mismo la idea básica de que no nos queda otra que el dominio del inglés por parte de toda nuestra juventud?

Los niveles actuales de ingresos en la mayoría de las familias por un lado y los bajos recursos destinados por el Estado por otro, hacen difícil implementar cualquier política de bilingüismo basada en costosos cursos de idioma. Nuestro desafío es por lo tanto armar esta "cruzada" y permitir el acceso al inglés a todos los jóvenes argentinos, aún los menos favorecidos.

El modelo de sustitución parcial del profesor por la computadora debe reemplazar el trabajo monótono y repetitivo del profesor. La industria de la enseñanza de idiomas no debe crecer en base a un esquema de mano de obra intensiva y cara sino substituir dicho esquema por una robotización parcial de la enseñanza. Este no es un debate computadora vs. profesor o talktimes vs. academias de idiomas. Éste es un debate sobre las bases que deben elegirse considerando la revolución tecnológica que hoy vivimos, revolución que llegó al campo de la enseñanza de idiomas y probablemente sea comparable al salto de productividad que se dio cuando se produjo la revolución industrial. Los profesores de idiomas en Argentina deben pensar en grande. Así como la industria manufacturera no puede pretender crecer sustituyendo la robotización de las empresas con obreros que usan destornilladores y martillos, la industria de la enseñanza del inglés no puede seguir pensando en pequeño con un mercado chico y cautivo.

El proyecto ARGENTINA BILINGÜE debe diseñarse con una metodología capaz de adaptarse a la vida cotidiana de los jóvenes de modo que puedan organizar sus tiempos y ritmo de aprendizaje de una manera muy flexible. La enseñanza puede realizarse en un entorno virtual asistido por una computadora que debe convertirse en el alma del proceso de estudio, a cualquier hora del día y desde cualquier lugar.

Además recomendamos el seguimiento de la programación de emisiones extranjeras (BBC, CNN, etc.) y programas didácticos en inglés de la televisión argentina para una mayor exposición al idioma así también como la lectura del Buenos Aires Herald.

Los profesores sustentarán el proyecto ya que el sistema no es incompatible con las clases presenciales.  TALK TIME  fue, es y será unfiel aliado de los profesores de idiomas . Los cybernautas podrán complementar el nivel alcanzado con clases personalizadas. Al completar la labor con lecciones particulares o cursos en institutos notarán que, más que proporcionar contenidos, los profesores estarán articulando el proceso de aprendizaje de los estudiantes. El papel del profesor será menos de proveedor de conocimientos y más de articulador de lo asimilado a través de la computadora. De este manera abriremos el mercado para las academias y profesores particulares que vienen activamente apoyando a TALK TIME desde sus inicios.

Para TALK TIME no existe el problema de cómo partir. Ya echamos a rodar la pelota hace 7 años y no cesamos de crecer.

Ahora nos fijamos la siguiente meta:
                                                                     
2016
Apuntamos a que todos los jóvenes argentinos que egresen de
la enseñanza media tengan un dominio instrumental del inglés y
que todos los egresados universitarios lo manejen con fluidez

Es el aporte de TALK TIME para que el país festeje
su bicentenario insertado en un mundo globalizado

 

 

 


BILINGÜISMO
:
Retrasa demencia senil

Enero 2007
Un grupo de investigadores canadienses descubrió que el bilingüismo retrasa en cuatro años la aparición
de síntomas de demencia senil frente a las personas que sólo hablan un idioma       ver más


 

 

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CLARIN
14 de Septiembre de 2005
"... transformar a la Argentina en un país con el castellano como
idioma nacional y el castellano e inglés como idiomas oficiales ... "
VER MAS

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Chile País Bilingüe

Nota del diario La Nación (ver)

Artículo del New York Times (ver)

 

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LA NACION
Lunes 3 de enero del 2005
    

Para afrontar un mundo globalizado

Chile quiere ser un país bilingüe desde el primer grado del primario

El programa escolar "El inglés abre sus puertas" aspira a moldear una generación

El objetivo de largo plazo es que 15 millones de chilenos hablen con fluidez esa segunda lengua.
La experiencia toma como modelos a Suecia y a Malasia

SANTIAGO, Chile. (Ther New York Times).- En muchas partes de América latina, la resistencia a la dominación cultural de los EE.UU. a menudo es sinónimo de rechazo a aprender o hablar inglés.

Pero acá, donde Salvador Allende alguna vez fue emblema para la izquierda, el actual gobierno de tendencia socialista ha comenzado un gran esfuerzo para hacer que este país sea bilingüe.

Chile ya tiene la economía de mercado más abierta en América latina y este plan idiomático es visto como un proceso de avanzada.

El gobierno ha negociado acuerdos de libre comercio con EE.UU., Canadá, la Unión Europea y Corea del Sur en los últimos años y está en conversaciones con Nueva Zelanda y Singapur. Además, este otoño fue invitado a la Conferencia de Cooperación Económica Asiática del Pacífico, con Bush como líder de las 21 naciones asistentes.

"Tenemos algunos de los acuerdos comerciales más avanzados del mundo, pero no es suficiente", dijo Sergio Bitar, ministro de Educación, en una entrevista. "Sabemos que nuestras vidas están cada vez más ligadas a la presencia internacional, y si uno no sabe hablar inglés, no puede vender ni aprender."

Examen para todos
La fase inicial de este programa que ya tiene 18 meses, oficialmente conocido como "El inglés abre puertas", hace un llamado a todos los estudiantes chilenos de escuelas elementales y secundarias para que se preparen para pasar dentro de una década un examen estándar de comprensión oral y escrita.

Pero el objetivo más ambicioso de largo plazo es lograr que los 15 millones de chilenos lleguen a dominar el inglés con fluidez dentro de una generación. A los suecos les llevó 40 años llegar a ese punto, según aseguró Bitar, y agregó que considera a los países nórdicos y a las naciones del sudeste asiático como Malasia, modelos para Chile. "Nos va a llevar décadas también a nosotros, pero estamos en el camino correcto."

En cualquier otro país de América latina, una campaña para hacer del inglés una lengua universal y obligatoria despertaría inevitablemente protestas acerca de la destrucción de la soberanía de la nación y de la identidad cultural. En Brasil, por ejemplo, se ha propuesto una legislación para prohibir el uso del inglés en los nombres de los comercios o en avisos y para crear nuevos verbos en portugués para designar las operaciones básicas de la computadora. Acá, por el contrario, la poca crítica se ha centralizado en la idea de que las escuelas deberían enseñar a hablar mejor el español antes de obligar a aprender inglés.

Muy pocos grupos se han opuesto al programa, basados en ideologías. "Estamos muy preocupados porque la hegemonía económica lleva a la cultural", afirmó Sara Larrain, jefa del Foro Social Chileno, coalición que se opone a la globalización corporativa. "La inserción de Chile debe ser con todo el mundo y no con el imperio norteamericano. No vivimos más en la época del Imperio Romano, en que el latín era el lenguaje universal."

Pero el gobierno chileno ha presentado la iniciativa como una medida fundamentalmente democrática, según las palabras de Bitar, un instrumento de equidad para todos los niños de Chile.

Ese argumento parece tener un profundo eco en las familias de los trabajadores deseosos de que sus hijos prosperen en un mercado del trabajo cada vez más competitivo y exigente. "Este tipo de programas no existía cuando yo iba a la escuela, lo que significaba que sólo los niños ricos de las escuelas privadas estudiaban inglés", afirmó Fabiola Coli, cuya hija está ahora estudiando inglés en la escuela elemental Benjamín Vicuña Mackenna. "Si no se podía pagar, y yo no podía, uno se quedaba afuera. Esto es mejor porque todos pueden verse beneficiados."

En la escuela, los niños de jardín de infantes están aprendiendo a contar hasta 20 en español e inglés y pueden dirigirse a un visitante en inglés: " My name is Araceli. What is yours?" (Mi nombre es Araceli. ¿Y el suyo?). La dirección de la escuela tiene un cartel en inglés que la identifica como tal y varios elementos del aula tienen etiquetas en inglés: window (ventana), emergency exit (salida de emergencia) y otras más.

En el ámbito universitario, varias universidades están exigiendo a todos sus estudiantes estudiar inglés. Otras están comenzando a dictar cursos como comercio exterior y administración hotelera en inglés y tienen planes de extender el uso de esa lengua a las clases de matemática y ciencias.

Una necesidad
"Más que una elección, es una necesidad", aseguró Patricia Cabello, rectora de la Universidad de las Américas, una de las más importantes de Chile. "Nuestra misión es entrenar profesionales para un mundo internacional, y ésta es la única manera para que este país se desarrolle de la forma que desea."

A pesar de que el principal interés del programa son los estudiantes jóvenes, el gobierno también buscó llegar a los adultos alentando a las empresas a ofrecer cursos de inglés a sus empleados. Como parte del programa, se ofrecen créditos impositivos a las empresas y Rodrigo Fábrega, director del plan, habla de inundar el país con diccionarios inglés-español y libros de texto en inglés.

El presidente Lagos, ex ministro de Educación, hizo lo suyo para aportar un ejemplo. Al contrario de otros presidentes de países vecinos, que insisten en no apartarse del español o del portugués, él trata de expresar por lo menos algo en inglés, en público, siempre que se encuentra con Bush o Tony Blair o con la prensa extranjera.

"Hablamos del idioma inglés y de lo importante que es poder promover a través de nuestros ministerios su aprendizaje", dijo Lagos en una conferencia de prensa el mes pasado, luego de un encuentro con Bush. "Como país, queremos ser un puente y una plataforma para las corrientes de comercio internacional y en la región Asia Pacífico".

Funcionarios del gobierno aseguran que su mayor problema ahora es la falta de profesores calificados. Pero esperan reclutar voluntarios de países de habla inglesa para que vayan a Chile y también enviar maestros chilenos a lugares como California y Delaware.

"Lo primero que debemos hacer es entrenar a un ejército de maestros de inglés", afirmó Fábrega. La calidad del inglés que se hable acá, es posible que no pueda rivalizar con el de Shakespeare, según concedió, pero agregó que eso no importa. "Hablaremos inglés al estilo chileno, porque lo que importa es comprenderlo y poder utilizarlo como una herramienta a nuestro favor."

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LA NACION
Sábado 11 de Marzo del 2006

El Gabinete más globalizado de América Latina
por Andrés Oppenheimer

rContrariamente a todo lo que habrán leído sobre la presidenta electa socialista de Chile, Michelle Bachelet, lo más sorprendente sobre su elección no es que será la primera mujer que presida su país. Lo que es aun más interesante es que ha nombrado lo que probablemente será el Gabinete más globalizado de Latinoamérica.

Un 70% de los ministros nombrados por Bachelet habla inglés, y la mayoría de ellos tienen doctorados de las universidades más importantes de EE.UU. y Europa. Comparativamente, en la mayoría de los demás países sudamericanos menos del 10% de los ministros habla inglés o alguna otra lengua extranjera.

Bachelet, que estudió Medicina en la otrora Alemania del Este, habla inglés y otros tres idiomas. El presidente saliente, Ricardo Lagos, también habla fluidamente el inglés y tiene un doctorado en Economía de la Universidad de Duke.

Antes de contestar la pregunta de si los países latinoamericanos estarían mejor con altos funcionarios gubernamentales políglotas --probablemente se estarán acordando de líderes latinoamericanos que hablaban bien inglés y que fueron desastrosos para sus países--, veamos los nombramientos que ha hecho Bachelet:

-- Alejandro Foxley, ex ministro de Hacienda con un doctorado en Economía de la Universidad de Wisconsin, será ministro de Relaciones Exteriores.

-- Andrés Velasco, profesor titular de la Universidad de Harvard, con maestría en la Universidad de Yale y doctorado en Economía en la Universidad de Columbia, será ministro de Hacienda.

-- Karen Poniachik, ex directora de programas de negocios del Consejo de las Américas en Nueva York, quien tiene una maestría en Relaciones Internacionales de la Universidad de Columbia, será ministra de Minería.

-- Vivianne Blanlot, quien obtuvo una maestría en Economía de American University en Washington, DC, será ministra de Defensa.

-- Eduardo Bitran, quien tiene un doctorado en Economía de la Universidad de Boston, será ministro de Obras Públicas.

-- Álvaro Manuel Rojas Marín, médico veterinario con un doctorado de la Universidad Munich, será ministro de Agricultura.

La lista es más larga, pero con estos ejemplos se puede dar una idea. Una buena parte de los 20 ministros de Bachelet son socialistas y demócrata-cristianos que no pasaron sus años de exilio en EE.UU. o Europa llorando sobre sus dramas per sonales, sino preparándose para el futuro en algunas de las mejores universidades del mundo.

En una entrevista telefónica, le pregunté al presidente saliente, Ricardo Lagos, si tener un gobierno multilingüe es un gran activo para un gobierno latinoamericano, o si se trata de un detalle anecdótico.

"Yo creo que ayuda enormemente a un gobierno del siglo XXI", me dijo Lagos. "En mi experiencia en estos años aquí (en el Gobierno), es muy distinto poder hablar directamente mirando a los ojos a un mandatario extranjero en el idioma en que ambos nos entendemos. Hace una tremenda diferencia". Lagos añadió: "Creo que el gabinete de la presidenta Bachelet es un signo de los tiempos que vienen".

Muchos analistas dicen que el éxito económico de Chile se debe principalmente a que ha sido capaz de insertarse en la economía global. En ese sentido, el gabinete de Bachelet marcaría el fortalecimiento de una tendencia que ya se ha venido dando, afirman.

"Muchos de los hombres y mujeres cercanos a Bachelet tienen una personalidad y estilo que está fuertemente marcado por su experiencia en EE.UU.", escribe Patricio Navia, un profesor chileno que enseña en la Universidad de Nueva York y quien conoce de cerca a varios de los futuros ministros.

Mi conclusión: está claro que tener un gabinete que hable inglés no es garantía de excelencia. Y también está claro que el hecho de que muchos de los inminentes ministros hayan pasado tanto tiempo en el extranjero también podría ser un obstáculo, en el sentido de que quizá les cueste encajar nuevamente en la forma de hacer las cosas en Chile.

Pero en un mundo en donde el futuro de los países depende de su habilidad de competir en la economía global, no creo que tener una presidente multilingüe y un gabinete que hable inglés le venga mal a algún país. Es mucho mejor tener un exceso de ministros políglotas que tener muy pocos, o ninguno, como ocurre en varios otros países sudamericanos.

Nota: Este artículo fue debatido durante el talktime internacional en The Coffee Store de Puerto Madero el Sábado 11 de Marzo

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LA NACION
20/4/05
Inglés para todos en la escuela pública http://www.lanacion.com.ar/opinion/nota.asp?nota_id=697451
Por Angel Fernando Girardi Para LA NACION

En un artículo anterior propiciamos que la enseñanza primaría, poniéndose a la vanguardia de nuestra historia, forme a los educandos tanto en el arte del pensamiento cuanto en el manejo de las manos, a través del trabajo productivo, suministrándoles así las herramientas indispensables con las que deberán afrontar el desafío de la vida, ya sea en el ámbito personal como en la actividad laboral. Debemos instruir para saber y para saber hacer.

Como corolario de nuestra propuesta, y apostando por la excelencia de nuestro sistema educativo, en el que la capacidad y profesionalidad de los docentes es la nota distintiva y el sostén del conjunto, creemos que la generalización y profundización de la enseñanza del idioma inglés desde el nivel inicial constituye una necesidad incuestionable.

La importancia de aprender las competencias básicas de la lengua inglesa se explica por sí sola: prácticamente todo el mundo utiliza el idioma inglés para comunicarse, no sólo en el ámbito de los negocios, sino en cuanta actividad existe, ya sea cultural, comercial o de esparcimiento.

El dominio básico del inglés en un mundo globalizado resulta un factor preponderante para poder acceder a un nivel de vida mínimamente digno.

Por otro lado, encontramos que en nuestra propia sociedad estaríamos contrariando la Constitución nacional, toda vez que existen niños que reciben el tratamiento de ciudadanos de primera clase porque, merced a los ingresos de sus padres, tienen acceso a la enseñanza de inglés en institutos particulares o en escuelas privadas, ya sea bajo la modalidad de una materia más o de modo intensivo, con doble escolaridad. Mientras tanto, por otro lado, hay niños que, por su situación social modesta, no gozan de la posibilidad de aprender inglés en la medida necesaria en las escuelas públicas a las que concurren.

Actualmente asisten a escuelas estatales 8.200.000 alumnos, en tanto que los colegios privados reciben aproximadamente 2.500.000. Las cifras son elocuentes en lo que a nuestra propuesta se refiere.

Adviértase que no estamos proponiendo nada extraordinario, ni desde el punto de vista presupuestario ni desde el pedagógico. En primer lugar, se trata de una inversión que no sólo redituará en beneficio de los educandos, sino de todo el país. En segundo término, es obvio que no se pretende que el niño reciba enseñanza de historia o cultura inglesa para adoptarla como propias. Muy por el contrario: se trata de que con la lengua inglesa pueda comunicarse con el mundo para contar su historia, nuestra historia.

A diferencia de lo que acontecía décadas atrás, gracias a la televisión por cable y a Internet el niño argentino, desde pequeño, ya tiene contacto con muchas palabras de la lengua inglesa, las que ha asimilado con facilidad y ha incorporado a su lenguaje cotidiano. Por esto, y por contar con pedagogos nacionales de primer nivel -que ya están poniendo en práctica sus propios proyectos para la enseñanza del inglés, basándose en métodos autóctonos-, poca o ninguna dificultad tendría el alumno de nivel inicial para ir logrando su aprendizaje. Se podría partir de un mínimo de tres horas semanales y comenzar, simplemente, con la oralidad. Luego, los contenidos se irían graduando de manera que fueran alcanzables, desafiantes y motivantes para los niños, sin afectar la adquisición de la lengua materna, sino, por el contrario, aplicando estrategias para colaborar con ella, como ya lo hacen los especialistas nacionales en la materia.

Según la investigadora Alejandra Dold, "el niño pequeño puede tomar de las palabras que escucha la pronunciación y acentos adecuados más fácilmente que el adulto. Logra hablar mejor un segundo idioma, usando las mismas zonas del cerebro para procesar ambas lenguas, al contrario que los adultos, que usan diferentes áreas".

Sostiene la licenciada Alicia Caporale que la enseñanza de una lengua extranjera "puede presentarse a los niños como un juego. De este modo, se hace del proceso de enseñanza y aprendizaje un momento para aprender disfrutando. Los niños se motivan con facilidad, son notablemente receptivos y cuentan también a su favor, con la ausencia de los prejuicios propios de adolescentes o adultos. Es una pena desaprovechar estas condiciones favorables".

Por su parte, Doris Sommer, de la Universidad de Harvard, afirma que no importa cuál es la otra lengua que uno sabe. "La posibilidad de pensar usando más de un código nos hace más flexibles intelectualmente y más cautelosos políticamente."

Por ello, no es poco lo que se está haciendo actualmente en Bernardo de Irigoyen, provincia de Misiones, donde en las escuelas de frontera las maestras argentinas enseñan castellano en las escuelas cariocas, en tanto que sus colegas brasileñas dictan clases de portugués en nuestras escuelas. Esto nos da una cabal idea de la importancia que tiene el lenguaje para la integración de los pueblos. Pero una cosa es integrarnos con nuestros hermanos brasileños y otra, ciertamente más relevante, es hacerlo con el orbe todo, merced a la lengua inglesa.

Es una verdad de Perogrullo, pero bien viene al caso recordarla: nuestra Nación, como otras que hoy están en un nivel económico superior, se consolidaron como tales merced a la excelencia de la educación de sus habitantes. No en vano sostuvo Kant que el hombre no es más que lo que la educación hace de él. Por lo tanto, todo parece indicar que debemos recuperar el papel protagónico que tuvo el alto nivel de nuestra educación pública nacional.

El Estado tiene que jugar un rol preponderante, pues por cada ciclo lectivo que pase sin incorporar estas metas fundamentales estaremos hipotecando parte del futuro de nuestros niños, esto es, parte del mañana de nuestra nación.

Recientemente, expresó el señor ministro de Educación, Ciencia y Tecnología de la Nación, Daniel Filmus: "Los países que no dominan la educación no tienen capacidad de soberanía, sino que seguirán lo que los otros les demanden". Coincidimos plenamente con su diagnóstico. Por ello tenemos la esperanza de que lleve adelante las sencillas y claras medidas de vanguardia que proponemos para mejorar la calidad de nuestra educación.

El autor es doctor en Derecho y Ciencias Sociales.

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DIARIO CLARIN - Martes 8 de marzo de 2005
INFORME DEL BRITISH COUNCIL

En 2015, estudiarán inglés 2.000 millones de personas.

Estiman que ese año, la mitad de la población mundial hablará el idioma. Hoy el 75% del material de Internet está en inglés. Mientras cursaba el tercer año de Economía decidí irme a Nueva Zelanda a estudiar inglés. Necesitaba perfeccionarme porque en la facultad el 85% de los textos están en ese idioma. Además era imprescindible para mi futuro profesional", cuenta Federico Lambert un joven economista de 25 años. Como Federico, miles de personas de todo el mundo viajan al exterior para practicar el inglés. Otros, se anotan en institutos o se someten a las lecciones de profesores particulares. Y según un informe que publicó recientemente el British Council para el 2015 serán 2.000 millones las personas que lo estudien. Y se cree que para esa fecha la mitad de la población mundial (3.000 millones) lo hablará. ¿Pero cómo se explica el furor por la lengua de Shakespeare? Para los especialistas esta nueva costumbre encuentra su causa en el mercado laboral: saber inglés y computación son las claves del éxito laboral de un mundo globalizado. Además, en este contexto la comunicación es central no sólo para el desarrollo personal, sino también para el crecimiento de los países. De esta manera se comprende el fervor desatado en China, Turquía o Túnez donde los gobiernos desarrollan políticas para que los ciudadanos incorporen esta lengua para no quedar fuera de la globalización. Pero también se entienden cifras que hablan por sí mismas: en el mundo, los que hablan inglés aunque no sea su lengua materna superan por tres a uno a los que lo hablan desde su nacimiento. O que el 75% del material difundido en Internet esté en inglés, y el español apenas ocupe el 3%. Números que sorprenden a cualquiera. Pero que además traen consigo nuevos procesos lingüísticos debido a que la adquisición de un segundo idioma no se hace de forma pasiva. En el mundo surgen nuevas formas de inglés: el "espanglish", una forma de comunicación que utilizan comunidades latinas en países anglosajones; el "englog", o inglés que se habla en Filipinas; el "Japlish" un cóctel entre japonés e inglés; y el "hinglish" un mix propio de Asia que combina el hindi con el inglés. Ante estas sucesivas transformaciones, los especialistas creen posible que en el futuro convivan en el planeta tres tipos de inglés. El propio del país sajón con las variantes que cada región imprime en el idioma (los dialectos). Una segunda forma usada en el mundo del trabajo o en la escuela. Y la tercera que sería un patrón internacional útil para entenderse entre extranjeros. Lo cierto es que el futuro es promisorio para el inglés. En China estimulan su aprendizaje pensando en los Juegos Olímpicos que se celebrarán en el 2008 en Pekín. Desde los recepcionistas de hoteles hasta los guías turísticos se suman al entrenamiento. Mientras que al otro lado del mapa, en la Argentina, el futuro del español también se problematizó. A fines del año pasado se realizó en Rosario el III Congreso de la Lengua. Allí, se reconoció que si bien para el 2050 los hispanohablantes superarán a los sajones en el mundo; el inglés será sin dudas la lengua usada internacionalmente para comunicarnos.

http://old.clarin.com/diario/2005/03/06/sociedad/s-933605.htm

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Los asiáticos estudian más inglés que los latinos
por Andrés Oppenheimer

La brecha entre los países que están pensando en el futuro y los que siguen enfrascados en el pasado se está ensanchando cada vez más. Eso fue lo primero que pensé cuando el ministro de Educación de Chile, Sergio Bitar, me comentó en una entrevista telefónica que el primer punto en la agenda de los 21 Ministros de Educación de los países de la cuenca del Pacífico, que se reunirán en la capital chilena el 29 de abril, será la adopción del inglés como un segundo idioma. Efectivamente, en lo que puede ser uno de los fenómenos culturales más importantes del mundo, la mayoría de los países de la Asociación de Cooperación Económica del Asia-Pacífico (APEC) --una organización que incluye a China, Corea del Sur, Singapur, Chile, México y Perú-- está avanzando a pasos agigantados en la enseñanza del inglés a todos los niños en edad escolar. Los países asiáticos están muy a la delantera, lo que ayuda a entender su impresionante progreso económico en la última década. Según un estudio comparativo de 20 páginas que se dará a conocer en la reunión de APEC, cuyo borrador llegó a mis manos esta semana, los países más adelantados en la enseñanza del inglés son Malasia, Singapur, Tailandia y Hong Kong, que empiezan enseñando inglés intensivo a sus niños desde el primer grado de la escuela primaria. Les siguen muy de cerca China y Corea del Sur, que empiezan enseñando inglés en forma intensiva a todos los niños a partir del tercer grado de primaria. Los niños chinos, por ejemplo, tienen 4 horas de inglés por semana desde el tercero hasta el duodécimo grado. América Latina está muy por detrás. El país latinoamericano más ambicioso en la enseñanza del inglés como segundo idioma es Chile, que el año pasado se convirtió en el primero de la región en establecer la enseñanza obligatoria del inglés como segundo idioma en el quinto grado de primaria, con dos horas de clase por semana. ''El impacto que está teniendo este programa en la sociedad ha sido enorme, especialmente entre la gente más modesta, que lo ve como un instrumento para su futuro'', me dijo Bitar. Actualmente, apenas el dos por ciento de los chilenos habla inglés, según estudios del Ministerio de Educación. A partir de este año, todos los escolares chilenos desde el quinto grado en adelante tendrán textos gratuitos en inglés en sus escuelas. Asimismo, Chile está facilitando programas de estudio de inglés por computadoras en las escuelas, y el gobierno está explorando intercambios con estudiantes universitarios y profesores de Nueva Zelanda y Estados Unidos para poder entrenar a los maestros en Chile. Y Chile también está empezando a ofrecer reducciones de impuestos a las empresas que paguen cursos de inglés a sus empleados. La idea es apoyar a la industria turística, y permitir que el país pueda atraer call centers y otras industrias de servicios. En enero, la Corporación de Fomento de Chile (CORFO) creó un registro nacional de 12,000 personas bilingües o casi bilingües que aprobaron exámenes de inglés convocados por el estado. ''Tenemos sus nombres y teléfonos en un banco de datos, que está a disposición de cualquier empresa que quiera establecerse en Chile'', dijo Bitar. En México y Perú, la enseñanza obligatoria de inglés en las escuelas comienza recién en el séptimo año. Y en muchos otros países latinoamericanos, recién comienza en la escuela secundaria. ¿Cómo se puede explicar que en China --un país gobernado por el partido comunista, con un alfabeto distinto y ubicado en el otro rincón del planeta-- empiece a enseñar inglés a los escolares en el tercer grado, mientras que México, que es vecino de Estados Unidos y tiene un acuerdo de libre comercio con su vecino del norte, empiece a enseñarlo en el séptimo grado? El ministro de Educación de México, Reyes Tames, me señaló en una entrevista que su país está consciente de su rezago en este sentido. Debido a que México no tiene suficientes profesores de inglés, se tratará de cerrar la brecha mediante clases por computadora, dijo. A partir de agosto, México comenzará un programa de $100 millones para colocar una computadora en cada aula de quinto y sexto grado. ''La idea es que, a medida que los estudiantes tengan más acceso a la tecnología, aprendan el inglés no sólo utilizando las computadoras en la clase sino también después de clase'', dijo. Eso es un buen comienzo. Pero lo preocupante es lo poco que se habla de este tema --o de la educación científica o tecnológica-- en el debate político de nuestros países. A menos que los países empiecen a discutir temas que vayan más allá del escándalo político del día y se concentren más en cómo aumentar su competitividad, seguirán viviendo en el pasado, y quedándose cada vez más atrás.

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Latinoamérica - El ejemplo chino
por Andrés Oppenheimer

En medio de la actual crisis de América Latina, esto puede parecer una locura, pero quizás ha llegado la hora de considerar seriamente una idea muy simple: que se adopte el inglés como segundo idioma. Antes de que los guardianes de la soberanía nacional se levanten indignados para denunciar esta idea como un nuevo embate del imperialismo norteamericano, permítanme citar un ejemplo de un país que se ha dedicado de lleno a enseñar el idioma principal del comercio y la industria internacionales, sin temor a perder su identidad nacional: China comunista. Me enteré del esfuerzo de China por enseñar el inglés leyendo una entrevista con el presidente de la siderúrgica Alcoa, Alain J. P. Belda, que tiene a su cargo a unos 127.000 empleados en 40 países. "Hace unos días estaba hablando con el premier chino, y me contó que tienen 250 millones de estudiantes dedicados seriamente a aprender inglés´´, dijo Belda, nacido en Brasil, a la revista brasileña Veja. "En este momento hay más personas que estudian inglés en China que en Estados Unidos. Han comprendido que para participar en el mundo de hoy, tienen que hablar inglés." Además de China, otros países que han adoptado como política de Estado la enseñanza de inglés como segunda lengua incluyen a Japón, Corea del Sur, Malasia, Polonia, Hungría, la República Checa y Rumania. La mayoría de compañías multinacionales están transfiriendo operaciones administrativas y otros servicios de Estados Unidos a la India, China, Irlanda y otros países, para reducir costos laborales. Pero América latina se ha quedado atrás en este nuevo fenómeno de transferencia de empleos de servicios a países con fuerzas laborales que hablan inglés, o que pueden entender manuales en inglés, o comunicarse por correo electrónico con sus colegas en inglés. Desafortunadamente, se trata de un tema que no está instalado en el debate político ni periodístico en la región. Funcionarios del Banco de Interamericano de Desarrollo me informan que no conocen pedidos de fondos para financiar programas masivos de enseñanza de inglés. Lo que es peor, el aprendizaje de inglés podría estar disminuyendo por la crisis económica. Una de las pocas excepciones a la regla es Chile, que firmó recientemente un acuerdo de libre comercio con Estados Unidos, en el que el gobierno del Partido Socialista acaba de lanzar un plan masivo de enseñanza de inglés. Desde el próximo año, todos los estudiantes chilenos a partir del quinto grado tendrán libros en inglés, según anunció el Ministerio de Educación de Chile pocas semanas atrás. Para 2010, todos los estudiantes de octavo grado tendrán que aprobar el Key English Test (KET), un examen internacional de comprensión y lectura del inglés como segunda lengua. "El inglés abre las puertas para emprender un negocio exportador´´, dijo el ministro de Educación chileno, Sergio Bitar. "El inglés, en definitiva, abre las puertas del mundo." Está claro que el inglés por sí solo no abre puertas, pero ayuda. Contribuyó a que la India e Irlanda alcanzaran algunos de los niveles más altos de crecimiento económico en los últimos años. Y a que los países asiáticos recibieran US$ 95.000 millones de inversión extranjera el año pasado, mientras que América latina recibió US$ 56.000 millones, según la ONU. ¿Pero acaso no es absurdo pedirles a los países latinoamericanos que destinen fondos para el estudio del inglés cuando tienen millones de personas que no saben leer o escribir en su lengua natal? ¿O, peor aún, que no tienen para comer?

Escuelas y universidades
Sería ingenuo intentar que toda la población latinoamericana hable inglés como segundo idioma en un futuro cercano. Pero sería muy razonable que las escuelas y universidades públicas exijan a todos los futuros profesionales y técnicos un mayor dominio del inglés. Si los chinos -que ni siquiera tienen nuestro mismo alfabeto- pueden hacerlo, no hay razón por la cual millones de latinoamericanos que crecieron viendo películas de Hollywood y cantando canciones de rock no lo puedan hacer.

Fuente: Diario La Nación

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LA NACION
15/6/2004
BILINGÜISMO - AYUDAR A EJERCITAR EL CEREBRO

Washington (ANSA): Hablar dos idiomas hace "hacer gimnasia"al cerebro y lo ayuda a "equilibrar el envejecimiento del sistema nervioso y mantenerse en óptimas condiciones", escriben los investigadores de la Universidad de York y del Instituto de Investigación Rotman, de Toronto, en la revista Psicología y Edad. El equipo de estudiosos, dirigido por Ellen Bialystok, sugiere que la capacidad de hablar dos lenguas adiestra al cerebro para trabajar mejor y tener más memoria.
Ver más: Being Bilingual Protects Against Some Age-Related Cognitive Changes

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Buenos Aires Herald
Tuesday, June 8, 2004
50% of users acess Internet from public places
Around 50 percent of the 5.5 million Internet users in Argentina acess the net from public sites, according to a survey by a private consultancy. Acess from cybercafés and telephony centres, as well as other Internet centres, has been on the rise since the 90's, when less than three percent used this alternative. In 2002, the number had increased to 22 percent of all users, and now has increased to 50 percent, or some 2,7 million users.

 

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LA NACION
Suplemento Empleos
Domingo 31 de Octubre de 2004

Entrevistas en otro idioma
por Laura Reina

Desde que el inglés se convirtió en requisito excluyente, la selección se hace de forma bilingüe

Un clásico entre los requisitos excluyentes para acceder a un puesto de trabajo es saber inglés. Pero aunque muchos afirman conocer el idioma y hablarlo sin problemas, las sorpresas suelen ser grandes cuando deben demostrar sus dotes bilingües durante la entrevista laboral.

.Por falta de actualización, timidez o una tendencia a sobredimensionar el conocimiento que se tiene del idioma, los mejores candidatos dejan de serlo en el momento en que se quedan callados o empiezan a chapucear unas pocas palabras luego de una pregunta formulada en inglés.

.Incluso hasta los más desenvueltos oradores bilingües suelen trastabillar frente al entrevistador por no conocer los códigos propios de un proceso de selección, en el que entran en juego muchísimas más variables que el simple manejo de otra lengua.

No alcanza

."Que una persona hable correctamente otro idioma no significa que vaya a desenvolverse bien durante la entrevista", afirma Silvia Haskler, directora de la consultora homónima, que dicta cursos de capacitación para preparar a los candidatos y a los entrevistadores para llevar el proceso de manera amena.

.Es que, más allá de que se conozca el idioma, la situación es de por sí estresante. "La entrevista laboral, en una economía como la nuestra, es un factor de tensión. Si encima se le agrega que es en una lengua que no domina, entendemos que hay que reforzar con capacitación, explica Haskler.

.En general, estos cursos están dirigidos a personas que tienen un nivel intermedio y necesitan reforzar no sólo el vocabulario, sino también ciertas cuestiones relacionadas con su perfil laboral, como sus fortalezas y debilidades.

. "Lo primero que hay que hacer es evaluar qué nivel de inglés tiene y reforzarlo con lenguaje y estructuras gramaticales; el segundo paso consiste en ahondar en las competencias y en las preguntas que posiblemente le hagan para el puesto por ocupar, y una tercera etapa consiste en trabajar sobre sus propias expectativas, los aspectos humanos e interpersonales", describe Haskler. .

A pesar de que existen distintas técnicas de selección, como el assessment centre, estos talleres suelen preparar para la entrevista tradicional. "Las grupales, en las que se representan distintas situaciones laborales, se siguen haciendo en castellano -afirma Piccirilli-. Las que se hacen en inglés son las individuales, en las que se discuten las fortalezas y oportunidades de mejora de la persona, y en las que negocia su paquete remunerativo."

. Otra de las cuestiones en las que se trabaja fuertemente en estos workshops es en la elaboración del currículum y la carta de presentación en otra lengua.

. Servicio en alza .

Pero las consultoras no sólo capacitan a los potenciales candidatos mediante workshops o talleres, sino que ofrecen el servicio de entrevista laboral bilingüe a sus clientes empresarios.

. "Hace algunos años notamos que la gente exageraba el nivel de inglés que tenía. En varias oportunidades nos pasó que un candidato se ajustaba perfectamente al perfil profesional que buscábamos, pero no era del todo sincero en cuanto a su conocimiento de inglés", recuerda Amalia Vanolli, presidenta de Tiempo Real Consultores.

. Lo que comenzó como una curiosidad pronto se transformó en un servicio para los clientes. "No se cobra aparte, sino que lo hacemos de forma habitual, desde que las empresas se volvieron muy exigentes con el tema del inglés -dice Vanolli-. Antes era una herramienta importante, pero ahora, desde que se abrió el mercado a la exportación, se volvió fundamental para cerrar negocios".

. Valuar Hudson Highland Group también adoptó las entrevistas bilingües como parte del servicio habitual que brinda a sus clientes. "En los casos en que el inglés es requisito, hacemos la selección también en ese idioma. En general es en la mayoría de las búsquedas, es muy raro que exista una compañía que no pida saber inglés como condición para acceder al puesto", cuenta Gabriela Preto, de Valuar.

. Como no se trata de medir sólo la herramienta, sino su adaptación al negocio de la compañía, las entrevistas en inglés suelen orientarse a cuestiones de carácter laboral: "Las hacemos a medida; es decir, las adaptamos según el área en la que se desenvuelve la compañía. Lo que tiene que ver con competencias, habilidades y fortalezas lo dejemos para la entrevista en español", dice Vanolli.

También escrito

. Además de medir el grado de conversación, tanto en Valuar como en Tiempo Real buscan que el candidato sepa redactar un informe o traducir un texto: "Aunque se suele privilegiar la parte oral, la gramática también es importante. Por eso evaluamos la capacidad del postulante para elaborar un escrito", sostiene Preto.

. Al final, la evaluación en inglés será contrastada con el desempeño durante la entrevista en castellano, la imagen y la impresión causada al entrevistador. Pero una cosa es segura: nadie que repruebe el examen en lengua extranjera tendrá oportunidad de ser tenido en cuenta para el puesto.

. "Le ponemos una nota de 1 a 10. De 7 para arriba posee un nivel aceptable de inglés. Los que sacan un 6 tienen un conocimiento aceptable del idioma, pero dificultades para desenvolverse. Si el perfil interesa, la empresa puede reforzar con algunas clases. Y los que tienen de 5 para abajo son lo más flojos, los que, aun con capacitación, costará recuperar", describe Preto.

. Es cierto que suena a colegio secundario. Pero cuando el inglés se convierte en algo estratégico para la organización, es mejor prevenir que curar.

 

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NEW YORK TIMES

Think Global, Act Local - June 6, 2004
By THOMAS L. FRIEDMAN

The Wall Street Journal had a front-page story last Wednesday that caught my eye. It was about how the antiglobalization movement seemed to be losing steam, with police not expecting the sort of violent protesters of the late 1990's to show up at the G-8 summit in Sea Island, Ga., this week. If you want to understand why the antiglobalization movement - which was always a mishmash of groups and ideologies - has lost its edge, you should study the recent Indian elections. And if the antiglobalizers want to understand how they could again become relevant, they should study those elections as well. To everyone's surprise, India's elections ended with the rightist Hindu nationalist B.J.P. alliance being thrown out and replaced by the left-leaning Congress Party alliance. Of course, no sooner did the B.J.P. - which ran on a platform of taking credit for India's high-tech revolution - go down than the usual suspects from the antiglobalization movement declared this was a grass-roots rejection of India's globalization strategy. They got it exactly wrong. What Indian voters were saying was not: "Stop the globalization train, we want to get off." It was, "Slow down the globalization train, and build me a better step-stool, because I want to get on." "Every time an Indian villager watches the community TV and sees an ad for soap or shampoo, what they notice are not the soap and shampoo but the lifestyle of the people using them, the kind of motorbikes they ride, their dress and their homes," says Nayan Chanda, the Indian-born editor of the invaluable YaleGlobal online magazine. "They see a world they want access to. This election was about envy, anger and aspirations. It was a classic case of revolutions happening when things are getting better but not fast enough for many people." Indeed, Indian villagers and farmers are just like all other consumers today - better informed. And they seemed to know, at a gut level, exactly why the B.J.P.'s stress on information technology was not delivering for them. It was because local governments in India have become so eaten away by corruption and mismanagement they cannot deliver for the poor the schools and infrastructure they need to get a fair share of the pie. The Indian masses didn't vote for an antiglobalization strategy, they voted for (among other things) an effective globalization strategy. Sonia Gandhi, the Congress Party leader, seemed to understand this when she chose as prime minister Manmohan Singh, the former Congress finance minister, who first put the Indian economy onto a globalization track in the 1990's. His task now is to make globalization work for more Indians by making government work for more Indians. "Both the Congress and its left allies would be risking India's future if they draw the wrong conclusion from this election," said Pratap Bhanu Mehta, an Indian professor of government, writing in The Hindu. "The revolt against holders of power is not a revolt of the poor against the rich: ordinary people are far less prone to resent other people's success, than intellectuals suppose. It is rather an expression of the fact that the reform of the state has not gone far enough." Gurcharan Das, the former head of Procter & Gamble in India, wrote in The Times of India that this election was about better local governance: "What matters to the rickshawala [scooter driver] is that the cops not take away a sixth of his daily earnings. The farmer wants a clear title to his land without having to bribe the patwari [village accountant]. The sick villager wants the doctor to be there when she visits the primary health center. The housewife doesn't want the water tap to go dry while she is washing." My own recent travels to India have left me convinced that the most important forces combating poverty there today are those activists who are fighting for better local governance. The world doesn't need the antiglobalization movement to go away now - it just needs for the movement to grow up. It had a lot of energy and a lot of mobilizing capacity. What it lacked was a real agenda for helping the poor. Here's what its agenda should be: Helping the poor by improving governance - accountability, transparency, education and the rule of law - at the local level, by using the Internet and other tools to spotlight corruption, mismanagement and tax avoidance. It may not be as sexy as protesting against world leaders on CNN, but it is a lot more important. Ask any Indian villager.

 

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